lunes, 1 de noviembre de 2010

The Atomic Cafe

Dir. Jayne Loadar y Kevin Rafertty
Estados Unidos, 1982.



Los gobiernos manipulan los medios de comunicación para sus fines políticos, una prueba fue la "Guerra fría", en donde ante una posible crisis, el gobierno lanzó una campaña para "desmitificar" el daño que provocaría una bomba nuclear, disminuyendo su riesgo argumentando que con sólo cubrirte ojos, nariz y boca, estabas salvado y en otra forma para alentar a la población a defenderse como país, impulsando el nacionalismo como medio para justificar la carrera armamentista y tener el apoyo de la población que finalmente con sus impuestos pagaría la posible guerra.

El documental es un collage de propaganda oficial de los Estados Unidos de los años 40's y 50's, en los que incluye videos militares sobre información de la bomba atómica.
Los directores dotan de un humor negro al repetir un video educativo para niños que minimiza el peligro de una bomba de ese tipo, la situación nos parece hoy en día absurda y risible, pero con esto llega la pregunta de si la propaganda del gobierno en curso, algún día también nos parecerá ridícula, infiriendo nuestra poca capacidad analítica en la actualidad.


Cuando un país está en crisis recurre a la propaganda como medio para apelar a la conciencia de las masas, reafirmando sus decisiones como acertadas.
En México hemos visto a lo largo de los últimos años una fuerte campaña en donde se realza el nacionalismo como unión frente al "enemigo", similar al de la guerra de Vietnam en Estados Unidos en donde se llamaba a los jóvenes a entrar en el ejército. De este modo se escenifican espectáculos de "logros" para obtener el apoyo del pueblo en cuanto al gasto federal.
Abajo hay un claro ejemplo, de una escenificación del gobierno Mexicano:






Human Remains

Dir. Jay Rosenblatt, (1998).



Un hombre cava un hoyo en la tierra, entierra su pala cada vez para descubrir el origen del mal. Después empiezan las confesiones de los grandes dictadores de la historia: Mussolini, Hitler, Stalin, Franco y Mao.
Lo que descubrimos no es atemorizante, no nos hablan de sus métodos favoritos de tortura ni exponen sus ideales de nación, simplemente son hombres patéticos.

Nos hablan del "más allá", de su vida mundana y rutinaria, quizá a eso se debe el título del documental, a descubrir los restos de los que alguna vez fueron hombres imponentes, ahora sólo quedan las sobras de sus personalidades.
Mediante una voz en off, en sus lenguas maternas, que a la vez es doblada al inglés, podemos percibir la sensación de realidad, como si fueran ellos parte de unas entrevistas televisivas en algún canal de historia. Sus comentarios parecen más humanos que sus rostros, que ya forma parte del imaginario colectivo de la "maldad" en el mundo.
De ésta forma sabemos que Franco era amante de la cacería, que Mao no se bañaba o que Stalin tomaba una botella diaria de vodka.

Rosenblatt en cierta forma utiliza el humor y la ironía, como vehículos de sus ideas, busca que el espectador se confronte con la naturaleza de la maldad, es como a su manera Charles Chaplin satirizó a Hitler en el "Gran dictador" de 1940. Con un personaje caricaturesco llamado: Astolfo Hynkel.
Sólo que Chaplin maneja una situación a futuro en la personalidad de Hitler y Rosenblatt lo hace desde la "tumba".



Chaplin una vez mencionó que si hubiera sabido para 1940, lo que sucedería en los campos de concentración, no hubiera realizado el filme. Pero su intuición fue lo que lo llevó a realizarla con una fuerte carga moral por medio de parodias hacía el estado fascista.

Creo que sería interesante una obra similar que abarcara a los dictadores de nuestro tiempo, ya que ejercicios como éste que invitan a la reflexión podrían hacerse dentro de cada época, yo propongo una mirada a gente como: Mahmoud Ahmadinejad y claro a los 2 George Bush, entre otros...




Noche y Niebla

"Nuit et Brouillard"
Dir. Alain Resnais
Francia, 1955.



El filme abre con una toma de un gran paisaje, un lugar rodeado de árboles en un ambiente bucólico.
La cámara hace un paneo hasta llegar a una barrera de alambres y unas torres de vigilancia, no es un campo común de la campiña polaca, es Auschwitz.

10 años después del fin de la Segunda guerra mundial, empiezan los juicios de Nuremberg, objetivo: buscar a los responsables de las atrocidades, es ese mismo año que Resnais hace "Noche y niebla" por medio de imágenes de archivo de las fuerzas aliadas de liberación, hace una crónica de las atrocidades sucedidas.
Busca aludir a la memoria de las masas, tanto aquellas que sabían de lo que sucedía como a las que lo desconocían.

El título hace referencia a la llegada de los prisioneros a los campos de concentración, en donde en medio de la oscuridad eran arrestados y llevados cientos de kilómetros lejos de su ciudad con el propósito de interrogarlos por medio de la tortura, todo como parte de un decreto firmado por Hitler el 7 de diciembre de 1941 con el mismo nombre: "Nacht und Nebel".
De esta manera la Gestapo tenía la habilidad de capturar en cualquier momento a sospechosos de ir en contra del régimen y desaparecerlos sin dejar trazo alguno en medio de la noche y la niebla.

Instrucciones de Hitler a la Gestapo:

<< "After lengthy consideration, it is the will of the Führer that the measures taken against those who are guilty of offenses against the Reich or against the occupation forces in occupied areas should be altered. The Führer is of the opinion that in such cases penal servitude or even a hard labor sentence for life will be regarded as a sign of weakness. An effective and lasting deterrent can be achieved only by the death penalty or by taking measures which will leave the family and the population uncertain as to the fate of the offender. Deportation to Germany serves this purpose" >>



Al comienzo el espectador es sólo un observador de documentos de guerra, pero mientras transcurre la película, nos damos cuenta de la presencia del narrador no sólo como otro espectador, sino como un testigo y antiguo prisionero.
Cambia de persona al hablar, cuando llega a la primera persona nos conmueve su posición de testimonio.
El discurso nos envuelve como en un juicio moral, nos hace cómplices.

La historia se personifica, es un testimonio del escritor Jean Cayrol y el compositor Hanns Eisler, ambos sobrevivientes del holocausto. Nos narran una historia lineal, dividida en 3 partes, primero el surgimiento de la ideología nazi, después el transcurso de la guerra dentro de los campos de concentración, escuchamos los gritos de impotencia en su narración, las imágenes nos muestran cuerpos reducidos a huesos y al final llega la culpa, los aliados han llegado y buscan a un responsable.
En una toma un general nazi menciona que el sólo seguía instrucciones, todos sólo seguían instrucciones. Pero el discurso del documental no los enjuicia sólo a ellos, sino a todo ser humano que lo vea. Como raza somos culpables.

Las fuertes imágenes presentadas, nos confrontan a un nivel casi doloroso físicamente, funcionan como una advertencia, de que ahora ya no somos espectadores pasivos, al contrario, tenemos una responsabilidad moral, por el simple hecho de observar y ser participes de la masacre mostrada.




Let each one go where he may

"DEJA QUE CADA UNO VAYA A DONDE DEBA"
Dir. Ben Russell, (2009).



Russell realiza un ejercicio minucioso tomando como punto de partida el discurso del viaje, se expresa en las ramas del Cinéma Vérité para contar una historia completamente lineal como es llegar de un punto A a un punto B.
Con la mayor veracidad posible, para él cortar una toma de una canoa que atraviesa un río, ya constituye una manipulación por lo que prefiere que el espectador observe todo el trayecto, sin cortes, haciéndolo consciente del tiempo de espera de los viajes, agotando nuestra paciencia como el cansancio de los 2 hermanos protagonistas en su travesía por llegar a su pueblo natal, empezando en Paramaribo, Surinam.

Un recorrido generacional, un ritual que han de realizar los hombres del pueblo alguna vez en su vida recordando a sus ancestros que escapaban de la esclavitud 300 años atrás. Recordando un poco a "Jaguar" de Jean Rouch, en donde los jóvenes repiten el mismo camino que sus ancestros en Nigería, de esta forma Russell no escatima el tiempo, el lleva el tema del viaje hasta sus últimas consecuencias.

Las plano secuencias son largas como el viaje, son sólo 13 con las que está compuesta la película, el espectador se convierte en la sombra de los hermanos, en muchas ocasiones los seguimos a sus espaldas, ellos nos guían el camino a través del paisaje y los sonidos de la vida de los pueblos que atraviesan, el ritmo nos conduce hasta adentrarnos en la selva.
Las Plano secuencias de 10 minutos de duración aproximadamente, me recuerdan a Bela Tarr, en especial a "Satántángo", en donde se plantean unas también de seguimiento y de la misma duración, donde nos convertimos en guardaespaldas, no vemos sus caras, dos hombres de negro con largas gabardinas caminan a un paso más deprisa, escuchamos los sonidos del viento en una ciudad desoladora, aunque claro, en un entorno muy diferente como lo fue Hungría al fin del régimen comunista.



En "Let each one go where he may" la cámara actúa. La notamos como un tercer personaje, crea un vínculo íntimo entre los hermanos, baila con ellos, se mueve incluso en círculos a su alrededor, asume su posición de documentalista, va a donde ellos quieren que vaya, incluso hasta adentrarse en un ritual que rompe con la pasividad del viaje, para terminar en una toma contemplativa sobre una canoa, usamos el mismo transporte que ellos.





Fake fruit factory

"La fábrica de fruta falsa"
Dir. Chick Strand, (1986).



Chick Strand se vale de los acercamientos para hacernos sentir parte del trabajo que realizan las mujeres, pocas veces vemos su cara completa, la directora se enfoca principalmente en primeros planos de sus manos cubiertas de pintura o sus bocas al hablar y al comer, en un sentido de darnos la sensación del trabajo de fábrica, en la que no importa su apariencia física mientras se encuentran en la fábrica, ya que son parte de un proceso casi robótico en el cual el producto pasa de mano en mano.
El contraste sucede principalmente con el sonido, podemos darle una cara a las señoras, al dejarnos entrar a sus conversaciones íntimas, es como un juego en el que si vemos sus caras, guardan las apariencias y se callan y si vemos sus manos, conocemos su sentir acerca del jefe, su sexualidad y sus familias.

Al final de la película cuando su jefe, un estadounidense, las lleva al campo, la autora cambia los planos para mostrar detalles de sus cuerpos, ya no están en la fábrica, están en la alberca con el jefe, entonces la apariencia es lo que importa y sus conversaciones ahora nos sugieren poco, se dedican a cantar mientras toman el sol.

La relación entre su jefe estadounidense y las mujeres mexicanas, es compleja, empezando porque es él, el inmigrante que trabaja fuera de su país, pero tiene un puesto autoritario, ellas a pesar de vivir en su país no se percibe un sentimiento de independencia, están sujetas a los antojos del jefe, pero a la vez son libres en su expresión.
La directora trata de mostrarnos con un ejemplo, las relaciones comerciales que se dan en la frontera de los 2 países, en donde el dinero viene del norte pero la mano de obra del sur.

El final es irónico, el jefe deja todo para cruzar la frontera en busca de una nueva vida, incierta en su país, mientras deja el negocio a su esposa mexicana.


Reassemblage

Dir. Trinh T. Minh-ha, (1982)



Thrinh T. Minh-ha ofrece la mirada etnográfica que tenía que seguir después de Jean Rouch, muchas veces asombrado por el exotismo africano. Ella se separa de su visión en un modo, clásica de retratar a las mujeres africanas.
Para los 80's, era necesario una cámara que documentara sin expectativas de que algo pasara, como muchas veces menciona Rouch que esperaba horas a que una persona entrara en trance en los rituales de posesión para poder filmar.

Ella se sale del filme del ritual para ofrecer una visión femenina de el trabajo de las mujeres en las zonas rurales de Senegal dentro de una representación etnográfica de la cultura.
A pesar de mostrar imágenes por decir, típicas de África, la cámara no es de algún modo autoritaria como en un documental de National Geographic en donde hay un lente casi condescendiente cuando retrata la pobreza.

Después de tres años de investigación etnográfica en África occidental, realiza un montaje de imágenes, sin narración salvo por las ocasionales citas de la autora que no corresponden con las imágenes pero dotan de una análisis sobre lo que constituye la pobreza y nos hace reflexionar desde nuestra mirada occidental hacía otras formas de hacer las cosas.

En las imágenes se ven a las mujeres realizando sus rutinas diarias como lo haría una mujer en alguna ciudad occidental pero de distinta manera, como: cuidar a los hijos, preparar la comida o pastorear a los animales.
Dentro de una posición igualitaria, no hay pobreza más allá de la que nuestra visión les otorga, la autora cuida de retratar comida, animales y niños jugando como signos de abundancia, cuestionando los parámetros occidental de medición de la pobreza.

"scarcely twenty years were enough to make two billion people define themselves as underdeveloped"



Cannibal Tours

Dir. Dennis O'Rourke, (1988)



¿De qué lado está O'Rourke? es la pregunta que vino a mi cabeza cuando acabó el documental, pareciera ser que plantea un juego con todos, él es un hombre blanco que vivió algunos años en Papua Nueva Guinea enseñando cine documental a los nativos, pero sin embargo no parece que favoreciera a algún grupo.
Su mirada a los nativos no es condescendiente ni de hermandad y muchos menos con el grupo de turistas europeos y estadounidenses que buscan unas vacaciones exóticas. La cámara es tomada como una herramienta de polarización, busca crear conflicto en el espectador y lo ha logrado.

Por su apariencia gana la confianza de los turistas, incrédulos de su verdadera intención, creen que con su sabiduría proveen al documental de un análisis antropológico, sin embargo lo único que hacen es mostrar una visión etnocentrista del mundo que los rodea. Mientras que los nativos con un aspecto desconsolador e indiferente hacía los turistas, venden su exoticidad dejando ver una visión más humana que la de los turistas.

En una ocasión un nativo menciona ante la cámara que la única diferencia entre ellos y los turistas es el dinero, que si ellos lo tuvieran estarían en el barco, mientras que los turistas aluden sus diferencias a estereotipos, han creado un imaginario colectivo el cual les impide ver el espectáculo que están montando. Los nativos no se sienten amenazados por la cámara, ya se han acostumbrado, y sobre todo, ellos si están conscientes de su espectáculo, tiene una razón de hacerlo, una necesidad.

O'Rourke plantea perfectamente la situación al grado de que llegas a dudar sobre la veracidad de la situación por los momentos tan afortunados que tiene, en especial, la ocasión en la que una mujer de edad de avanzada se asoma a tomar una fotografía atrás de un nativo que está siendo entrevistado. Finalmente dejándola ver, a ella y a toda su tribu de turistas como una épica absurda que recuerda a Carl Denham visitando la isla calavera en King Kong.